Cena de Baco

cena-de-baco-1

Una casa estilo Neoclásico, inspirada principalmente por el romanticismo y el modernismo de finales del siglo XIX y principios del XX, en una de las calles más importantes y significativas de Coyoacán, será la sede para una cena que inaugura la temporada de burbujas.

Durante la cena degustaremos siete tiempos a cargo de los chefs Diego Niño (Nexo), César Vázquez (Nexo), Gerardo Barrientos y la repostera Elsa Olmos, ganadora del premio The Best Restaurant Dessert en Mesamérica 2014

En menos de un año, Nexo ha sido reconocido como mejor apertura del año por Millesime México 2016 y los premios Gourmet Awards, despertando gran interés dentro del círculo gastronómico. 

La Europea presentará una selección de grandes etiquetas de champagne, brandy, cognac y licores. José Sandoval (Dr. Salsa) nos acompañará y compartirá la historia del encanto de las burbujas 

24 de noviembre del 2016
Horario: 19 – 24 hrs.
Cupo 40 comensales. 
Más info: 044.55 40559840

Costo de recuperación: $1,400 mas iva.

Compra tus boletos en Boletia.

Sonia Arias en Lonchería Olivia

Sonia, una de las reposteras más reconocidas de México, estará en Lonchería Olivia durante el Corredor Gastronómico Roma Condesa.

Desde los ocho años comenzó su interés por la repostería. Tras una pasión sin conocimiento, decidió tomar diversos cursos básicos de pastelería francesa en México y, a los quince años, tomó un curso intensivo de repostería y chocolatería en el Culinary Institute of America. Descubrió que su hobby podría convertirse en una carrera profesional.

Tras graduarse de preparatoria, encontró su primer trabajo en el Four Seasons México, catalogado con cinco diamantes AAA.

En 1996, regresó al Culinary Institute of America donde inició su Associates in Baking and Pastry Arts. Fue la primera alumna mexicana que recibió una beca por su excelente aprovechamiento en CIA.

En el 2000, se gradúo del Bachelors y se mudó a Manhattan para trabajar bajo la tutela de los mejores Chefs del mundo.

Se incorporó al equipo de Daniel Restaurant, catalogado con cuatro estrellas por el New York Times. Tuvo la oportunidad de aprender técnicas de vanguardia, el espíritu de la perfección y perseverancia, la disciplina y el trabajo en equipo con grandes chefs como; Thomas Hass (maestro del chocolate), Johnny Luizinni (executive pastry chef de Jean Georges), Francoise Payard (chef owner de Payard Pattisierie), el famoso Daniel Boulud (chef owner de Daniel Restaurante), entre otros. 

A finales del 2001, Sonia ingresó al equipo de Danube Restaurant, catalogado con tres estrellas por el New York Times, con el fin de aprender las técnicas y sabores austriacos. Bajo la tutela de Alexandre Gruner, dió un giro de lo francés a lo vienes. 

En la esperada reapertura de Bouley Restaurant, catalogado con cuatro estrellas por el New York Times, Sean Casserly la invitó a colaborar en el equipo e inició un entrenamiento totalmente diferente pero indispensable – Fine Dinning Service -. Fue entrenada por El Maitre D’ Didier Palange, considerado el numero 1 por Saveur, hasta lograr ser capitán de Bouley Restaurant, donde trabajó en conjunto con el Chef David Bouley.

Durante esta etapa se enfocó al mundo de vino y cursó el advance diploma de WEST de Londres.

En el 2005, eligió la Ciudad de México como sede para establecer su primer restaurante junto con Jared.

En julio del 2006 se inauguró Jaso.

Jaso Bakery
Newton 88
Col. Polanco Chapultepec
Tel. 5545-7476

el dulce final

aulachocolate en Broka

Paty Ulibarri (@aulachocolate)

Toda mi vida he sido postrera, siempre preferí la botana dulce que la salada, el gansito por encima del churrumais; así que cuando decidí tomar enserio esto de la cocinada, muchos no entendían por qué no estudié pastelería. Hoy creo que lo entiendo. Tenía que pasar por todo lo salado para valorar lo dulce. Tal y como pasa en una comida. Nunca sabrá igual el postre si antes de él no hubo algo salado.

Es un hecho, el postre es la última impresión del comensal, es la oportunidad de que la experiencia culinaria cierre con broche de oro o sea tan sólo “buena”. En el postre recae mucha responsabilidad ya que los llamados postreros esperan mucho de ese momento final y a los que no les llama la atención lo dulce, siempre acaban pidiendo una cuchara extra para probar y que no le cuenten.

Una tradición en mi familia cuando vamos a algún restaurante es que cada quién pida un postre diferente. Se prueba y se pasa, se prueba el que sigue y se vuelve a pasar, hasta que te regrese el postre que ordenaste. Al final, todos al mismo tiempo, contando hasta tres, señalamos con boca cerrada el postre que más nos gustó. Siempre, de verdad, siempre hay uno que es el ganador, el que se lleva la mayoría de votos. Y ese se queda en un lugar especial de la comida, porque se lo ganó, porque se lo merece. Es el final feliz de la película que te deja con una sensación de querer abrazar al mundo.